El Management Rehumanizado

“Es la ciencia del gobierno de las personas más allá de la administración de las cosas”

Ahora bien, uno de los problemas enfrentados por el management formal y clásico, es que éste cuenta con herramientas diseñadas en el momento de otro sistema organizacional. Desarrollar un management coherente hoy en día, es entrar en la lógica participativa y cuestionar sistemáticamente, no el desempeño de los actos de los empleados y de aquellos que los piensan, sino el compromiso y el aprendizaje de todos, así como la vivacidad de la cooperación. (Continuación, Página 249, Volver a pensar el Management)

Se trata de “querer trabajar juntos” en un orden consentido (Monteil, 2016, p. 56). Gorz (2003), en este sentido, afirma que “de las personas que cooperan, se coordinan y se ajustan libremente unas con otras en un proyecto que han definido conjuntamente, cada una tenderá a superarse” (página 83). Para retomar los términos de los sansimonianos/santsimonianos, se trata de pasar de la administración de las cosas y de las personas al gobierno de las personas y de sus conocimientos individuales y colectivos:

Por lo tanto, las contribuciones individuales al resultado colectivo terminan siendo imposibles de medir. Las nociones de duración y de cantidad de trabajo pierden su pertinencia. La fuente de la productividad está en una organización que promueve la auto-organización y genera externalidades positivas, es decir un resultado colectivo que trasciende la suma de las contribuciones individuales (Gorz, 2003, P.83).

Toda la diferencia entre un management racional y un management razonable rehumanizado reposa en esta definición colectiva del objetivo propuesto en la acción común. Sin embargo, se trata menos de conformarse con una visión estratégica definida por la dirección como un saber infalible que de darse la colectivamente la posibilidad de debatir de un enfoque, es decir de una convicción, una esperanza o una perspectiva común que no tiene valor de saber absoluto, sino de intención compartida (Monteil, 2016). ¿Desde ahí, no es el papel y el deber del management el de vestir su traje de ciencia de la responsabilización, individual y colectiva, y por ende, el de la ética (véase el recuadro 11.1)?

La colectividad en la práctica del management

La dirección es un ejercicio difícil de manejo de sí mismo y de los demás. Requiere habilidades y competencias particulares: saber comunicar, comportarse, razonar y asumir su responsabilidad ética (véase el recuadro 11.2). Al servicio de los demás, el directivo también debe ser capaz, por la preocupación respecto de sus empleados, de cuestionar y aprender acerca de la empresa como de sí mismo.

El management rehumanizado renueva y refuerza la tradición mediante la deliberación colectiva

Se trata de trabajar en una forma de horizontalidad en la que todos directivos,líderes y subordinados, deben encontrarse y debatir juntos. Cabe aclarar que el colectivo en la empresa no es necesariamente homogéneo, dado que presenta una diversidad de estilos cognitivos (modo de registro y procesamiento de la información), de géneros, de generaciones, de culturas posibles.

Por: Mehran Ebrahimi.
Profesor en Gestión de la Universidad de Quebec